Semana productiva en Estocolmo

por Eugenio Moliní

Voy a trabajar en Estocolmo toda la semana con un proyecto que ya está en fase de ejecución y tres que aún están en fase de contratación.

La ejecución es con la empresa de seguridad de la que escribí en la primera entrada de este año: “El regalo que me ha traído el tomte: el nacimiento de un prosultor”. Si queréis entender el razonamiento que sigue creo que deberéis leer esa entrada, sobre todo la parte que trata de las tres propuestas alternativas que le ofrecí al cliente.

Impartiré el taller de trabajo el jueves y el viernes, y mañana tengo una reunión de toma de contacto con Stina, mi interlocutora en la empresa cliente. Todavía no se si han conseguido que los participantes vengan preparados para presentar casos en los que estén trabajando actualmente o si tendré que revertir en alguna de las otras alternativas que presenté.

Aparte de trabajar con esta empresa de seguridad, tengo reuniones con otros tres clientes:

  • Una administración territorial de nivel regional (el equivalente en España sería algo entre autonómica y diputación) que se dedica a temas de planificación estratégica regional quiere una reunión de trabajo para que les de mi input sobre el diseño de un proceso participativo transversal que involucraría a personas de entidades, departamentos, etc de los diferentes niveles administrativos (local, regional, estatal)
  • Una institución que se dedica a las finanzas que quiere mi ayuda para rediseñar su proceso de planificación anual. El objetivo es reducir a seis semanas un proceso que ahora dura tres meses.
  • Un instituto de investigación y elaboración de políticas medioambientales quiere que imparta una formación a todos sus jefes de proyectos sobre el diseño y liderazgo de procesos participativos.

Los tres clientes ya han dicho que quieren trabajar conmigo, pero todavía no hay contrato ya y no se hasta que nivel estaré involucrado en cada uno de los proyectos. Resumiendo, una emana de lo más interesante y productiva.