Un paréntesis en mi retirada

por Eugenio Moliní

Pasé la semana pasada en el Santuario de Lord, a donde me he retirado para escribir durante unas semanas. Esta semana he tenido que salir del retiro para trabajar con un cliente en Mallorca. Ya que estaba allí he aprovechado a ver a Miquel @suenosdela razón, con el que tuve una conversación interesante sobre el eterno tema de la navegación que los consultores hacemos entre el Escila de la instrumentalización y banalización de nuestros servicios/productos y el Caribdis de la integridad y congruencia entre lo que hacemos y nuestros valores.

También aproveché para conocer a Tona @tonapou, consultora en comunicación,  que me contó sobre las dificultades que a menudo tiene cuando su cliente es un consultor. Parece ser que somos un grupo al que nos cuesta especialmente ser claros y específicos a la hora de comunicar lo que realmente hacemos. Se me ocurre que pueda haber una conexión entre las dos conversaciones. ¿Podría ser que muchos consultores somos especialmente difusos en la comunicación de lo que hacemos?

Reflexionando sobre las motivaciones que durante largos períodos de mi carrera como consultor en los que no he podido/querido/sabido comunicar bien lo que hacía, he tenido dos períodos en los que las motivaciones para no ser claro eran distintas, aunque durante un tiempo se solaparon.

  • Durante unos años no quería perderme ni una y salía al mercado con un perfil que incluyese absolutamente todo lo que sabía hacer. Lo cual me daba la imagen de en el mejor e los casos ser un consultor que sabía hacer muchas cosas, y en el peor de ser alguien difuso y diletante. Esto lo solucioné buscando un servicio en el que convergieran todas mis competencias, habilidades y experiencias. Y de ahí viene el libro que estoy escribiendo sobre Participación Genuina y la formulación de estrategias de cambio sistémico.
  • Durante unos años intenté evitar el Escila y el Caribdis de los que escribía arriba. La consecuencia era una comunicación difusa por miedo a asustar si era claro con mis valores y mi enfoque teórico/filosófico sobre lo que es el ser humano y las organizaciones. Esto lo he resuelto provisionalemnte con una dosis no despreciable de arrogancia a la hora de comunicar mis valores y motivaciones en mi trabajo consultivo. Ahora me queda hacer lo mismo con humildad. Y eso no me resulta fácil. Todo se andará.

 

Mañana en el Santuario de Lord

 

Volviendo a mi retiro, me acuerdo de una anécdota que me pasó el otro día. El otro día estaba encaramado escribiendo sentado bajo un árbol en el peñasco de Lord, accesible solamente por una escalera que se tarda unos diez minutos en subir, cuando oigo un montón de voces. Hablaban en inglés por lo que pensé: ¡Vaya, hasta aquí vienen los turistas!

La realidad era mucho más sorprendente que eso. Veo que el grupo de unas 30 personas se sienta en un semicírculo en la yerba, uno de ellos se queda de pié, desenrolla un tirafolios/flipchart y se pone a hablar del liderazgo basado en valores.

Los participantes en este curso de liderazgo eran los CIOs (Chief Information Officers) de cada uno de los países europeos en los que la multinacional AKZO-Nobel tiene filiales. O sea que al final acabé hablando en sueco con el CIO de AKZO-Nobel Suecia e inglés con los demás CIOs y los consultores que llevaban el curso este. La mayor coincidencia es que en el taller sobre Participación Genuina que impartí en Helsingborg en agosto estaba un directivo de AKZO-Nobel Suecia con el que es posible que trabaje durante el 2011 …

Bueno, otra vez camino del retiro para escribir, del que saldré definitivamente el 15/10. Pero antes de salir para allá quiero colgar aquí información sobre los cursos y talleres sobre el enfoque sistémico aplicado a distintos campos que impartiré en el futuro próximo: