Me retiro para escribir

por Eugenio Moliní

Acabo de llegar al Santuario de Lord, encaramado en un peñasco encima del valle del mismo nombre e inaccesible de otro modo que a pie. Aquí vive una comunidad compuesta por tres monjes y tres monjas. Llevan una pequeña hospedería en la que he elegido retirarme para escribir hasta el 15/10.

Llevo varios años incubando el libro sobre Participación Genuina y creo que ya está maduro para escribirlo. En las ocasiones que he arrancado a escribirlo anteriormente se ha interpuesto la cotidianeidad del consultor: clientes, proyectos, talleres, networking, viajes, …

Pero sospecho que, aunque haya algo de verdad en esto que acabo de escribir, no son más que excusas. Las razones reales por las que no he conseguido escribir este libro antes son en verdad las que siguen:

  1. Era demasiado pronto. Todavía no había dado el paso a, además de consultor ser profesor. Como consultor simplemente hacía lo que sabía hacer. Sólo desde que acepté desarrollar mi faceta de profesor dediqué tiempo a estructurar mi conocimiento tácito, mi experiencia y mi saber hacer. Ahora llevo varios años tomándome en serio el papel de profesor, buscando fórmulas y modelos para enseñar lo que sé. Las últimas veces que he impartido el taller de Participación Genuina me ha salido bordado. No tengo que darle muchas mas vueltas. La estructura y los contenidos del taller serán los del libro.
  1. Dos aspectos de  i carácter que me hacen perder mucho tiempo al escribir: El primero es mi perfeccionismo, que me lleva a descartar textos y modelos perfectamente válidos pero a los que les encuentro poco elegantes o con alguna incongruencia. El segundo es mi preferencia por lo intelectual y por mantener la distancia emocional a todo lo que sucede. La experiencia de escribir en el blog me indica que los textos que produzco son más vivos y el contenido mejor cuando escribo desde el corazón que cuando escribo solamente desde el coco.

Aunque tengo que interrumpir el retiro para trabajar en Palma unos días, es la hora de nadar sin guardar la ropa. Por lo tanto no creo que escriba en el blog hasta mediados de octubre. Agradezco de antemano cualquier pensamiento de apoyo.