Reentrada paulatina y el alumno profesor

por Eugenio Moliní

Hola otra vez a tod=s. Las vacaciones bien gracias. Aparte de los sitios fantásticos por los que hemos pasado, lo mejor de todas las vacaciones ha sido la posibilidad de viajar tanto tiempo con Lucas y Sílvia. Es la primera vez que paso tanto tiempo con Lucas desde que cumplió los 18 años y, y además de quererle porque es mi hijo, estoy descubriendo que es un hombre que me cae bien y con el que me lo paso bien. Tras dejar a Lucas en su casa de Estocolmo se abrió el tiempo de Sílvia y mío. Pasando tantas horas juntos en el coche y paseando por diversos sitios hemos recuperado la posibilidad de estar juntos en silencio y de simplemente dejar que las conversaciones emerjan, se cierren, desaparezcan y reaparezcan en su propio ritmo.

Ahora estamos en Helsingborg, en donde imparto el taller de formación sobre Participación Genuina del que he hablado en varias ocasiones en este blog. Escribo esta entrada mientras que los participantes trabajan en grupos pequeños. Me  está saliendo tan bien que ya estoy planificando cómo ofrecerlo en España. Una de las mayores y más agradables sorpresas es que entre los participantes está Margareta Marmgren. Margareta tenía ya una trayectoria de peso como consultora cuando hace 20 años me pidió que la acompañase a trabajar como consultor en el Ayuntamiento de Botkyrka, al sur de Estocolmo. Hasta entonces había trabajado de consultor solamente con instituciones psiquiátricas, y su invitación fue el inicio de mi desarrollo profesional específico como consultor. Su presencia aquí es una gran alegría y un reconocimiento del valor de mi trabajo que me llega muy profundamente. Como Margareta dijo esta mañana, a veces se vuelven las tornas y los alumnos tienen algo que enseñar a sus profesores. Espero poder llegar yo también a ese nivel de sabiduría e ir más allá de aprender de mis alumnos (que hago quiera o no)  y poder dejarme enseñar por mis alumnos. Apuntarse al taller de un ex-alumno requiere un acto de humildad que no sé si soy capaz de hacer.

La reentrada será paulatina. Cuando cierre este taller el jueves nos vamos Sílvia y yo a Trelleborg a coger el ferry a Travemünde (Alemania). El viernes dormiremos en Hammeln (Hamelin en castellano) en donde yo tengo la intención de reflexionar sobre liderazgo en la ciudad del flautista y las ratas🙂 El sábado vamos a Fontainebleau, en las afueras de Paris, para hacer las compras en el mercado dominical de allí, que es fantástico según Sílvia y que yo no conozco. Poquito a poco nos vamos acercando a casa, al mismo tiempo con ganas y con reticencia a abandonar esta burbuja de contacto, silencio y conversaciones que hemos construido a nuestro alrededor. Pero a más tardar el 31 se acabaron las vacaciones.

Ya el 5 de septiembre vuelo otra vez a Estocolmo para trabajar con Naturvardsverket en torno a un proyecto de “Green Procurement” (¿Proveeduría o Procuradoría Verde en castellano? Tengo que mirarlo), proyecto del que escribiré más adelante.