No veo el bosque de puro árbol

por Eugenio Moliní

Al volver a España hace casi dos años, tras 30 en Suecia, me decidí a dar el paso a enseñar lo que había aprendido en los 17 años que llevaba trabajando como consultor.  Con mis socias Teresa Barbena y Sílvia Esteva, pusimos en marcha la formación Desarrollo de Oraganizaciones y Sistemas con enfoque Gestalt – Sistémico, que consta de tres módulos:

Módulo 1. Coaching individual enfocado en ayudar a las personas a alinear su vocación, su trayectoria profesional y la calidad de vida que desean.

Módulo 2. Formación de equipos de alto rendimiento. En este módulo entra también la gestión del cambio y la resolución de conflictos.

Módulo 3. Diseño, facilitación y gestión de procesos participativos y procesos multi-socios para la elaboración estratégica en organizaciones y sistemas complejos.

En el 2009 cursó un grupo de 20 el primer módulo. Ahora está otro grupo cursando el segundo. Estamos tan contentos que  para el 2011 hemos decidido poner en marcha los módulos 1 y 3 simultáneamente.

Pero no es sólo en el marco de esta formación en donde estoy enseñando. Al abrir hace un par de años la puerta a la enseñanza (talleres, conferencias) y a la divulgación ( paneles, mesas redondas, debates) , este aspecto de mi actividad profesional me lleva cada vez más tiempo. En las últimas cuatro semanas me han llegado encargos de enseñar en dos másters de la Universidad de las Islas Baleares, impartir unos talleres en la Caixa, dar talleres y conferencias varias en el marco de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, dar conferencias en la Universitat Oberta de Catalunya, … Todo esto para hacerlo antes del verano. Me satisface enormemente ver  cómo las conclusiones que he sacado de mi experiencia despiertan interés y son válidas para muchos otros. También estoy contento porque estas señales de éxito me sirven de márketing, me nutren el ego y son ingresos bienvenidos.

Al mismo tiempo se me activan todas  las alarmas: ¿acabaré convirtiéndome en un ex-consultor que ya no lo hace, sino que sólo lo enseña?

En febrero de este año, en la entrada “El miedo del consultor proyectado en el cliente” , escribí sobre el razonamiento que me llevó a mediados de los 90 a tomar la decisión de nunca enseñar y dedicarme sólamente a la consultoría. En marzo, en la entrada “Desafíos de un consultor metido a profesor”, escribí sobre algunos de los desafíos ante los que me encuentro en este proceso que comencé hace dos años al abrir la puerta a la enseñanza. Esta es la tercera entrada sobre el tema, lo que dice algo de la fase en la que me encuentro en mi desarrollo profesional. Aún no veo el bosque de puro árbol, como decimos en Suecia.

Desde las catacumbas de la memoria, en los estratos en los que reposan los conocimientos adquiridos en mi profesión anterior de psicoterapeuta, me llega una voz tenue recordándome que Lacan escribió sobre la fase en el desarrollo d una persona durante la cual ésta se permite ser un referente. ¿Podría alguien decirme si lo recuerdo bien y, en ese caso, dónde encontrar ese texto?