La Europa de los autobuses

por Eugenio Moliní

En el mundo de las comunicaciones instantáneas, el viaje en autobús por Europa hasido un recuerdo de que el espacio y las distancias  existe. Quizás sea el casancio, pero no se me ocurre nada inteligente que escribir en el blog sobre mi viaje de vuelta.  La experiencia en autobuses varios y escalas variopintas desde Estocolmo a París no ha sido transformadora, pero sí agotadora. De todas formas escribiré unas líneas para daros las gracias a todos lo que me habéis animado con SMS, comentarios, mails y tweets.

La experiencia me ha abierto los ojos a una Europa de la que tenía noticia pero nunca había visitado: la Europa de los autobuses. Está igual de bien organizada que la de los vuelos. Los horarios está pensados para poder ir desde Kiruna al norte del Círculo Polar Ártico, hasta Málaga en un par de días. Dado lo excepcional de la situación actual y por la cantidad de personas que buscábamos alternativas a nuestros vuelos cancelados, he tenido que esperar largos tiempos en cada transbordo. Pero en situaciones ordinarias tendrás que hacer varios transbordos, pero estarán coordinados para que las esperas no sean demasiado largas.

Es una Europa semicutre, pero también un submundo en el que hay una calidez humana que nunca he encontrado en un aeropuerto.

Por si a alguien le hace falta, la compañía que mayor cobertura tiene en toda Europa es Euro-lines http://www.eurolines.com/ Todavía no se pueden hacer las reservas en los tramos más largos y hay que hacerse el rompecabezas uno mismo, pero su red es de lo más extensa que hay. Ya le gustaría a cualquier compañia aérea tener la red que éstos tienen.