El liderazgo en boga

por Eugenio Moliní

Basta con hacer una búsqueda por Google para darse cuenta de que el liderazgo es definido en general como la capacidad de influir en las personas para que hagan de buen grado lo que otros (el líder, el comité ejecutivo, etc) quieren que hagan.

En los talleres de formación que dirijo acostumbro a interesarme por las formas que los líderes presentes tienen de manejar el dilema ético que implica entender su liderazgo de esa forma. Al principio me sorprendía que casi ninguno de los líderes participantes veían el dilema inherente.

Inspirado por Einstein cuando decía que los problemas no tienen solución desde el paradigma que los creó, llegué a la conclusión de que los dilemas ni siquiera son visibles desde el punto de vista o la forma de entender el mundo que los ha creado.

Por lo tanto es imposible cambiar la forma de liderar sin antes aumentar la conciencia del paradigma que la ha hecho posible. Nuestro énfasis en la conciencia, en aumentar la capacidad de darse cuenta, desespera a aquellos que vienen a nuestros cursos con ánimo instrumental y que quieren aprender cómo usar la participación para que las personas hagan de aún mejor grado, incluso en los casos en los que vaya en contra de sus propios intereses, lo que el líder quiere que hagan.