Reconectando con el sentido de mi trabajo

por Eugenio Moliní

Ayer estuve comiendo con una vieja amiga, Nyamko Sabuni. Es ministra en el gobierno sueco con responsabilidad por las áreas de Igualdad, Integración y Consumidor. También es inmigrante de origen congolés, lo que la convierte en la primera persona negra (¡y mujer!) que ocupa un puesto en un gobierno europeo.

Como sucede con los amigos queridos a los que veo muy de vez en cuando y siempre con poco tiempo,conectamos rápidamente con lo que es realmente importante. Ayer conectamos con el hecho de que los dos hemos llegado a nuestros trabajos actuales impulsados por la necesidad/vocación de influir en el mundo y en las vidas de otras opersonas desde nustros valores. La paradoja es que para hacerlo tenemos que estar muy atentos a lo que sucede “ahí fuera” (entendiendo el dentro como dentro de nosostros mismos), lo que implica el siempre presente riesgo de perdernos en lo operativo y el día a día, desconectándonos de nosostros mismos y de los valores que nos impulsaron a elegir este camino.

Durante la conversación me dí cuenta de que las últimas semanas he estado muy fuera de mí mismo, dedicándole mucho tiempo a los aspectos de mi trabajo que menos conexión tienen conmigo y mis valores: el negocio y la comunicación con el entorno (entiéndase marketing).

Llevo unas horas reconectando conmigo mismo y con el sentido profundo de mi trabajo. A pesar de haberlo escrito muchas veces, hacrlo otra vez me ayuda a reconectar.

Es mi convencimiento que las personas buscamos la felicidad y que sólo hay dos vías de búsqueda. Una es la entrega al amor hacia otra persona. La otra es la entrega a una tarea con sentido. La segunda es el foco de mi labor profesional.

Es mi convencimiento que todos tenemos una tarea, una mision que cumplir en esta vida y que si no la cumplimos somos unos des-graciados. Es mi experiencia que la mayoría de las personas con poder y responsabilidad quieren ser felices y quieren que las personas a las que dirigen también lo sean. Es mi expriencia que la mayoría de mis clientes creen que hay una contradicción entre por una parte la necesidad de dirigir los esfuerzos de las personas en una dirección pre-determinada por la estrategia y los objetivos marcados, y por la otra parte el hecho innegable de que las personas que tienen un trabajo alineado on su misión/vocación son más felices y añaden más valor en su trabajo. 

Mi trabajo consiste en abrir espacios en los que mis clientes puedan resolver esta contradicción aparente.