Desde Subtopia 2

por Eugenio Moliní

Aparte de los que llevan ya tiempo trabajando en diversidad (algunos muchos años), a este seminario han venido directivos de empresas que hasta ahora no han tocado el tema ni con pinzas, fundamentalmente porque no les ha hecho falta. Pero la crisis les ha obligado a abrirse a nuevas ideas. Esto es lo que hay que agradecerle a la revista de negocios Veckans Affärer que ha organizado esto. Han traído a un sitio como Subtopía a los directivos y empresarios suecos que nunca han tenido que dejar su mundo monocultural más que en viajes charter. Sólo esto les va a remover bastante. Es curioso verlos, con sus trajes oscuros y corbatas rojas mezclados con todos los emprendedores raros, de los suburbios, casi ninguno sueco de origen, … Un caldo de cultivo impresionante para encuentros ceativos.

Los argumentos que se están usando para convencer a los reacios. de que la diversidad es buena son de dos tipos. Por una parte están los que argumentan que la diversidad s buena para los negocios. Los otros son los que dicen que la diversidad es buena para las personas. Los primeros intentan convencer a los negociantes y directivos. Los segundos intentan convencer a la gente de Recursos Humanos.

Ahoira mismo está hablando Dani Evanoff, de origen libanés. Está contando la historia de cómo su frma e hacer negoios, tan distinta del estilo suco, le ha llevado a ser el director general de la segunda empresa en volumen de negocio en un ramo que hasta ahora ha sido supersueco: las golosinas a granel. Es superdivertido oírle contar cómo pensó cuando se decidió a usar el siguiente criterio de selección de personal: ante dos con cualificaciones similares, elegiré siempre al mas raro.