Etiqueta: Motivación Sostenida

Hacer lo que tiene sentido, hacerlo bien y vivir bien de ello.

Taller sobre las posibilidades de desarrollar una actividad que tenga sentido para uno mismo, hacerla bien y vivir bien de hacerlo aunque las circunstancias no sean propicias. La foto no es buena, pero es la única que tengo permiso para publicar.

Una de las actividades de la semana pasada fue dar un taller en el Centre Cívic Vicenç Bou de Platja d’Aro. El tema era ¿Qué puedes hacer para cambiar tu situación cuando las circunstancias no son propicias? Los participantes eran 60 personas muy diversas. Fijándome en la dimensión “situación laboral” había funcionarios municipales, empleados municipales con contratos temporales, autónomos, microempresarios, temporeros en el paro hasta que se abra la temporada veraniega, personas que llevan mucho tiempo en el paro, algunos sin papeles, estudiantes, jubilados, … Si me fijo en la dimensión “étnico-cultural” había personas con raíces en cuatro continentes: Europa, Asia, África y América Latina. Si me fijo en la dimensión “nivel de estudios” había desde personas con estudios superiores hasta algún analfabeto. El gran desafío era entonces adecuar los contenidos, la forma de comunicarlos y el diseño del taller a la enorme diversidad presente en la sala, que en realidad era un microcosmos del municipio de Platja d’Aro.

Diseñé el taller, de tres horas de duración, en cinco fases, cada una con varias actividades:

  1. Introducción:
    • Yo me presento y cuento cómo he llegado a construir mis razonamientos en torno a este tema.
    • Comparto el contenido conceptual, entreverado de mi experiencia personal.
  2. Diálogos estructurados entre los participantes sobre:
    • compartir sus experiencias en torno al tema.
    • explorar juntos sus insatisfacciones y sus anhelos profesionales.
    • Aproximarse a lo que podría ser su vocación.
  3. Los presentes hacen un sociodrama viviente asumiendo que en la sala hay un microcosmos de la realidad social de Platja d’Aro.
  4. Diálogos estructurados sobre las consecuencias que implica la posición que cada uno ocupa en la realidad social, para las posibilidades de desarrollar una actividad profesional/laboral/comercial que alinee vocación, profesión y calidad de vida.
  5. Rueda final muy estructurada en la que todos los que quisieron tuvieron la oportunidad de compartir ante el pleno cualquier reflexión que se les ocurriese.

El taller cumplió con creces las dos demandas que el cliente (el ayuntamiento de Platja d’Aro) me hizo al contratarme:

  • Los participantes recibieron inspiración para escuchar la voz de su vocación y desarrollar una actividad profesional/laboral/comercial que les permita hacer lo que tenga sentido para uno mismo, hacerlo bien y vivir bien de ello
  • Los participantes dialogaron sobre un tema que tiene implicaciones sociales y profesionales profundas cruzando barreras que normalmente separan a los grupos sociales.

Este taller supuso para mí  la reconexión con un área de actividad profesional a la que me dediqué a finales de los 90 en Suecia. La reconexión me produjo desasosiego al revisitar una fase de carrera profesional muy dura, llena de desafíos y esfuerzos. También me produce una enorme satisfacción ver que mis experiencias de entonces son útiles en otro tiempo y otros lugares. Me siento agradecido a Gloria, Sandra y Josep, del Centre Cívic Vicenç Bou, por la oportunidad que me ofrecieron.

La foto que acompaña a esta entrada no es buena, pero es la única en la que no se reconoce a ninguno de los participantes.

Planificar a partir de la motivación, no a partir de lo que hay que hacer

Esta semana estoy trabajando con el equipo directivo de una empresa del metal que quiere doblar su capacidad de producción para finales del 2011. He escrito de fases anteriores de este proyectos en estas dos entradas: “Empresa del metal doblará su producción tras un proceso participativo“ y “La intervención mas eficaz“.

Las sesiones de esta semana tiene como objetivo definir una serie de tareas a partir de las propuestas que surgieron de la primera reunión participativa de hace dos semanas, en la que estuvieron involucrados unas cuarenta personas. Las tareas para esta semana son:

  1. formular el plan de trabajo que el equipo directivo se pone a sí mismo para cumplir el objetivo
  2. los responsables de cada paquete de trabajo o área de intervención.
  3. definir, dentro de cada paquete de trabajo, proyectos concretos de intervención en términos SMART (inteligentes)
  4. Valorar la capacidad de las personas del equipo directivo y de los mandos de segundo nivel de atender al mismo tiempo su trabajo habitual y este proyecto de doblaje de capacidad de producción.
  5. Asignar recursos internos a cada proyecto de intervención.
  6. Asignar recursos externos a cada proyecto de intervención y/o paquete de trabajo.
  7. Definir plazos.

Uno de los condicionantes importantes que surgieron durante la reunión participativa de hace dos semanas es la desmotivación en la plantilla, producida por las medidas que se han tenido que tomar durante la crisis. Esta desmotivación, aunque en menor medida, también esta presente en el equipo directivo y la expresan en una falta de entusiasmo por el objetivo de doblar la producción en este año.

Por eso he propuesto que el primer paso en la formulación del plan de trabajo sea que cada miembro del equipo directivo elija las tareas por las que se siente mas motivado. La idea es construir el plan en torno a aquello por lo sienten mayor motivación, a diferencia del procedimiento habitual que consiste en hacer un plan global, desmenuzarlo en tareas y luego repartírselas entre sí según criterios mas o menos relevantes.

Las reacciones a mi propuesta han sido de desconcienrto inicial. Lo cual me esperaba ya que para muchos es contraintuitivo que se pueda definir un plan a partir de lo que le ilusiona a cada uno. El desconcierto no ha paralizado el trabajo, aunque sospecho que el arranque ha sido motivado, más que por que compartiesen la lógica de mi razonamiento, por un acto de confianza en que yo sabría lo que me hacía.

Hasta aquí escribí anteayer, mientras que estábamos dando los primeros pasos del trabajo de esta semana. Ahora lo hemos acabado, y escribo estas últimas líneas para contaros que todo ha ido muy bien y que hemos cumplido absolutamente todos los objetivos que se plantearon para las sesiones de esta semana.

Aparte del éxito en tanto en cuanto a los resultados,  los efectos de la metodología que he usado, como siempre diseñada ad-hoc (San Alberto Barbero, ven a protocolizarlo que se me va a olvidar) han sido:

  1. la motivación del equipo directivo es altísima
  2. los vicios de los que escribí en La intervención mas eficaz han desaparecido, y si aparecen son capaces de corregirlos sobre la marcha.

Vuelvo a casa contento, y con la total confianza de que he establecido una relación de trabajo duradera con esta empresa. Sin duda llamarán cuando les hagan falta mis servicios la próxima vez.

Conexiones y retiradas

Me doy cuenta de que últimamente he estado escribiendo en el blog sin tener en realidad nada que decir. Hace un tiempo escribí que para tener algo que decir necesito retirarme del contacto, pero que para decirlo tengo que conectarme.

Creo que no me queda mas remedio que retirarme unas semanas. Volveré cuando tenga algo que decir.

El tema de las retiradas, los silencios, etc. es un tema recurrente en este blog. Parece que con los años está aumentando la frecuencia con la que necesito retiradas de dos semanas o más. Ahora ando por una vez al semestre. Estas retiradas son silencio de trabajo, y no he de confundirlas con las vacaciones.

Aún sabiendo que el ciclo de conexión y retirada es un péndulo eterno, se puede acotar de dos formas:

conexión – retirada – conexión

retirada – conexión – retirada

Quiero dedicar un tiempo a meditar sobre cual de estas dos formas de entender el ciclo tiene mas sentido para mi.

Otras entradas relacionadas con este tema:

Del silencio fértil

La fertilidad del silencio/2

La red del silencio y la de las conversaciones

¡Dios que aburrido!

Donde la pasión y la incertidumbre se cruzan …

 

Todos los caminos son buenos menos los malos

Campo de hitos. Stenkusten. Gotland

Podría diagnosticarme a mí mismo como un emprendedor compulsivo porque cada vez que un proyecto ha cuajado se me ha ocurrido una idea nueva y me he dedicado a ella antes que esperar a recoger los frutos del proyecto que había cuajado. Al principio de cada nuevo proyecto suelo caer en la tentación de seguir los consejos de alguna de las muchas listas con recomendaciones sobre lo que un emprendedor ha de hacer para llegar buen puerto con su proyecto.

Los que las escriben o son emprendedores cuyo proyecto consiste en recomendar a otros cómo construir el suyo o ex-emprendedores que ya han llegado a donde querían y a posteriori construyen una versión elegante de cómo lo han hecho.

Seguir sus listas a priori no me ha servido nunca más que para perder el tiempo y el dinero. Y a posteriori nunca he sido capaz de describir lo que he hecho para llevar un proyecto al punto de cuaje.

Toda persona que haya hecho mayonesa en casa sabe que el momento de mayor incertidumbre es justo antes de que cuaje. Mi proyecto actual está a punto de cuajar y el nivel de incertidumbre me corroe. La mayoría de los indicadores apuntan que esto va a cuajar, pero …

Para mantener la motivación a través de la incertidumbre no se me ocurre otra cosa que recordarme a mí mismo que todos los caminos son buenos menos los malos, y que nunca he sabido la diferencia hasta que he recorrido un buen trecho.

La fertilidad del silencio /2

Me estoy preparando para volver a mi vida cotidiana tras mi retiro en el Santuario de Lord. Recogida ya la habitación en la que he vivido y trabajado estas cuatro semanas me pongo a escribir este post pensando que escribiría sobre las vicisitudes de la escritura y mi estancia aquí. Pero me atasco todo el tiempo y decido dar la última vuelta a esta meseta de 800×300 metros, accesible únicamente a pie, en la que el santuario está enclavado.

Durante el paseo me doy cuenta de que este post no tiene sentido sin nombrar a los padres Jordana y Juan, y a l::s herman::s Antonio y Teresa, los miembros de esta comunidad eremita.

Me siento muy agradecido a ellos que, aún sabiendo que no soy católico, me han acogido en su hospedería, compartido sus comidas en silencio, y permitido participar en sus celebraciones y rituales. Como pone en las habitaciones: “Estás en un lugar de Paz. Recíbela en tu corazón, conecta con la tranquilidad y el silencio que te rodea y sal de aquí “siendo” mejor de lo que entras.” Desde luego que su propósito con la hospedería se ha cumplido en mi caso.

Creo que cualquiera que venga buscando esto será bienvenido. El procedimiento es escribirle al padre Juan a joandu@telefonica.net contándole lo que buscas y ya te contestará.

Y, esta vez más claramente que nunca, se me ha confirmado que el silencio es fértil y que los efectos de la retirada son cumulativos, como muy bien me dijo en un Tweet Amalio Rey.

Aparte de espacio y tiempo para escribir, su hospitalidad silenciosa me ha permitido profundizar en el sentido de mi vocación de Práctica de la Paz y en integrarla aún más en mi trabajo como consultor.

La cadencia de las rutinas diarias, siempre las mismas, me han permitido dedicarle unas 8 horas diarias al libro. El libro sobre Participación Genuina está en marcha, aunque ni mucho menos acabado. Aparte de haber producido ingentes cantidades de texto que tendré que cribar y recortar, lo más importante es que creo haber resuelto elegantemente lo que más me preocupaba:

  • Poder entrelazar bien valores, conceptos, métodos y técnicas
  • Poder ilustrar lo que voy escribiendo con casos en los que hemos intervenido yo u otros Atractores
  • Poder escribir desde el intelecto y desde el corazón.

El proceso de escribir ha sido un continuo entrar en callejones sin salida, perderme, irme por las ramas, entusiasmarme, desesperarme, fluir, atascarme, … y todo en silencio. La metáfora que se me ocurría a menudo era que estaba cociendo en mi propio jugo sin ningún tipo de especias. A ver si sale jugosa la cosa.

Una experiencia inolvidable y que repetiré más veces.

Todavía me quedan algunos meses de trabajo. A partir de ahora iré mas lentamente ya que he de atender todos los otros proyectos que tengo entre manos. Aún no sé cuando ni dónde se publicará. Tengo aún mis dudas sobre si publicarlo solamente digital, en papel, … Agradezco información sobre los pasos que tendré que dar para publicarlo y sobre alguna editorial a la que le pueda interesar.

En esta otra entrada escribí sobre el silencio fértil

El otoño caliente, movidito y emocionante que me espera

Aunque haya trabajado con un cliente en Estocolmo e impartido un taller en Helsingborg, lo que ha interrumpido mis vacaciones, siento que he estado de vacaciones de verdad por primera vez desde que me vine a vivir a España hace dos años. Parece que a pesar de haber empezado a establecerme en el mercado Español en mitad de la crisis, las cosas me van bien y por eso he podido permitirme vacaciones de verdad, de las que empapan el cuerpo y liberan el espíritu de las tensiones siempre presentes en el trabajo, por muy vocacional que sea.

Una de las cosas que tengo que admitir es que, salvo algunas excepciones, no trabajo aún en España con proyectos de consultoría de la misma envergadura y complejidad que en Suecia. Pero poco a poco, a medida que mi trabajo va siendo conocido aquí, recibo más encargos, aunque aún son en su mayoría de formación, comparado con los que tengo en Suecia que son más de consultoría. No sé si achacar esto simplemente a que llevo relativamente poco tiempo aquí y no se me conoce los suficiente o que el mercado de la consultoría está menos maduro, o las dos cosas, u otras que no se me ocurren.

Abordo un otoño de lo más interesante. Empiezo a trabajar con clientes nuevos, cuajan algunos de los proyectos que he iniciado e inicio otros que prometen mucho pero cuyo resultado aún es incierto. La carga de trabajo me ha obligado a pos-poner las jornadas de trabajo Barcelona Open Space on Open Companies #BOSOC que estaba preparando desde que estuve en Berlín en mayo de este año. Aunque la decisión fue tomada de acuerdo con los demás promotores de la iniciativa en Berlin y Bruselas, lamento haber dejado colgados a Chris y Ana de Cataspanglish que aunque estaban ocupadísimos con el proyecto PodCamp Barcelona 2010 accedieron antes del verano a llevar el tema de la difusión 2.0 de #BOSOC. Son unos profesionales que me han impresionado con su trabajo y que espero quieran y puedan colaborar conmigo cuando sea el momento de poner en marcha este proyecto otra vez.

Empiezo la semana  que viene en Estocolmo, con Naturvårdsverket, la agencia Sueca de Protección de la Naturaleza. El trabajo consiste en diseñar (el diseño ya está hecho) y facilitar una reunión de dos días con los responsables de “Green Procurement” de la Comisión Europea y de los países ribereños del Báltico (Suecia, Finlandia, Rusia, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Alemania y Dinamarca), así como con diversos actores con interés en financiar proyectos encaminados a reducir el impacto medioambiental del desarrollo. El objetivo de la reunión es formular una serie de áreas en las que se pudieran armonizar  las políticas de “Green Procurement” de los sectores públicos de estos países, una iniciativa enmarcada en la Estrategia para un desarrollo equilibrado y sostenible del Báltico de la Unión Europea.

También la semana que viene en Estocolmo tendré una reunión en IKEA of Sweden, para preparar mi intervención en octubre en la implementación a nivel global de su nuevo proceso de formulación de estrategias para el desarrollo de negocio. Además tendré una reunión con alguien de la policía sueca que quieren para noviembre algo de lo que todavía no sé nada y veré a Chris Mortimer para que me cuente como le fue hace unas semanas en Irlanda con su proyecto Féile-Ícarus ya que le ayudé en las fases iniciales con el diseño del evento.

A mi vuelta voy directamente a una reunión con los consultores que han mostrado interés en trabajar a través de Atractor Consultores. Es un experimento que esperamos desemboque en que Atractor pase a funcionar como una empresa abierta según los principios de la Participación Genuina que he formulado en varias ocasiones en este blog. Todavía no estamos preparados para salir públicamente con los entresijos de funcionamiento de la nueva Atractor Consultores, pero prometo publicarlos en cuanto que los tengamos suficientemente definidos. También estamos re-diseñando el websitio para que refleje el carácter de empresa abierta que queremos que Atractor llegue a tener. Todo esto lleva mucho tiempo y lo segurá llevando durante el otoño.

Tengo la intención de retirarme durante cuatro semanas para escribir el libro sobre Participación Genuina al que llevo dándole vueltas varios años. Ha quedado demostrado que si no reservo unas semanas sin interrupciones, el libro no saldrá nunca a la luz. aunque al paso que voy no sé si voy a tenerlas seguidas.

Otro proyecto en el que intervendré este otoño y que requerirá algunos viajes al extranjero es el que un grupo de empresarios han abierto para investigar la posibilidad de concentrar el sector en el que todos ellos operan como una forma de que sus empresas afronten fortalecidas la salida de la crisis. Mi papel como siempre será el de diseñar y facilitar las reuniones. Lo siento, pero por cuestión de confidencialidad no puedo decir ni el sector ni el país.

En noviembre tendrá lugar la última sesión de la formación en “Gestión del cambio y resolución de conflictos” que imparto en España a través de Atractor. Con la experiencia que hemos adquirido con este primer grupo que sale, es hora de ponerse otra vez a diseñar la formación para mejorarla ante el segundo grupo que empezará en el 2012. Estamos en plena planificación de las dos formaciones que ponemos en marcha en el 2011. La de “Coaching Vocacional” para apoyar a las personas a que desarrollen carreras profesionales llenas de sentido y la de “Diseño y facilitacitación de procesos participativos”. Para esta segunda ya tenemos contratados a Séan Gaffney consultor irlandés y a Karin Grönberg, facilitadora gráfica. Para la formación en “Coaching vocacional” estamos todavía en tratos con varios profesores invitados. En cuanto que el material de información esté listo lo colgaré en el blog y publicaré en todos los sitios que se me ocurra.

En noviembre iré a enseñar al Centre Gestalt de Valencia de Ximo Tárrega, que quiere que sus alumnos del último año de formación en Terapia Gestalt  entren en contacto con la aplicación de los principios Gestalt en el trabajo con organizaciones. Siempre me hace ilusión ver la cara de extrañeza cuando alumnos de psicoterapia oyen por primera vez que para trabajar con organizaciones conviene hacer el cambio de pensar que las organizaciones son el entorno del individuo a concebir al individuo como entorno de la organización. Va a ser un placer.

El Ayuntamiento de Figueras quiere que de un taller sobre Participación Genuina en noviembre.Todavía está en fase de “esperando la subvención que nos lo financie”. Ya me voy habituando a esta forma de trabajar, tan común aquí en España y que nunca me había encontrado en Suecia.

También en noviembre, y en colaboración con Gestalt Girona, impartiré el taller “Estrategias de supervivencia para profesionales de la relación de ayuda”. Es un taller en el que combinaremos el enfoque en el individuo (a cargo de Natatxa Molina) con el enfoque en las organizaciones, que es el que a mí me corresponde. Es un experimento interesante que puede ser el inicio de una línea de trabajo novedosa en todas las organizaciones que se dedican a labores asistenciales.

Entre todas estas actividades he de encontrar tiempo para escribir en este blog y para profundizar las relaciones con un montón de personas super-interesantes que estoy conociendo, entre ellas los consultores artesanos en #redca.

Para contrarrestar todo este ajetreo vamos Sílvia y yo a hacer un par de viajes de placer. Uno es a Granada. Sílvia me oyó decir en una ocasión que había renunciado a visitar algún día la Alhambra, y me ha sorprendido reservando una visita un fin de semana de otoño. Será una buena forma de celebrar nuestro primer aniversario de boda. En Diciembre iremos a visitar a Clemens y Benedikta Deym-Soden que viven en el sur de Baviera y aprovecharemos a hacer algunas compras de navidad en Munich. De Benedikta, que es una gran amiga y colega, he escrito aquí con ocasión del taller que impartió esta primavera en la formación en “Gestión del cambio y resolución de conflictos”

El punto de no retorno 1.0 y las plataformas 2.0

Allá por el 2001 leí uno de los libros pioneros sobre el tema de la colaboración virtual: “Mastering virtual teams” de Deborah L. Duarte y Nancy Tennant Snyder  Inspirado por ellas diseñé un taller que llamé VAST: Virtual Awareness and Skill Development Training. Este taller lo ofrecí en dos ocasiones, una en formato abierto y otra en la Universidad de Linköping para alumnos y profesores. Las dos ocasiones salieron lo bastante bien como para haber seguido, pero me dí cuenta de que no sabía lo bastante del mundo virtual y aparqué el proyecto para dedicarme a otros aspectos de la colaboración: los procesos participativos y/o multi-partes, los equipos multi y la colaboración a través de fronteras culturales.

Diez años después me he acercado tímidamente a la emergente realidad 2.0. Lo primero de lo que me he dado cuenta es que los valores (apertura, gobernanza, transparencia, responsabilidad, generosidad, …) necesarios para el óptimo funcionamiento 2.0 son los mismos que son necesarios en el 1.0 de los procesos en tiempo/espacio real (participativos, multi-partes y equipos multi) con los que yo trabajo. La luna de miel que estoy pasando “en y con” Twitter se ve enturbiada por mi creciente reticencia a comulgar con el entusiasmo que detecto en torno a los cambios que suponen la introducción de las plataformas 2.0 en una organización y en las relaciones de la organización con su entorno.

Para entender el razonamiento que sigue comparto el esquema de grados de cambio que suelo usar con mis clientes para definir el tipo de cambio que desean introducir en su organización cuando me contratan para poner en marcha un proceso participativo, multi-partes o un equipo multi. Esta graduación está inspirada en mis lecturas de Gregory Bateson y se ha demostrado útil para ayudar a mis clientes a definir a priori el grado de cambio que desean en su organización.  

Cambio de grado 1: mejorar la forma de hacer lo que ya se hace.

Cambio de grado 2: cambiar lo que se hace sin cambiar la forma de hacer las cosas

Cambio de grado 3: cambiar la forma de hacer sin cambiar lo que se hace

Cambio de grado 4: cambiar la forma de cambiar

Desde luego que la mayoría de los procesos son híbridos entre los grados 1, 2 y 3. Los cambios de grado 4 no son habituales más que de forma traumática. La explicación de cómo se pueden hacer intencionalmente sería objeto de todo un libro.

Mi experiencia es que la tecnología y las plataformas concretas permiten que emerja lo que ya hay. Si hay voluntad de un cambio de grado 1, 2 o incluso 3, la introducción de las plataformas 2.0 podrá ser catalizador y vehículo necesario para que estos cambios se produzcan.  Pero para que se produzca el cambio de grado 4 hace falta algo que las plataformas 2.0 no puede suministrar (¿por ahora?)

Además de lo que la plataforma 2.0 posibilita, hace falta una estructura que ayude a una masa crítica de personas que quieren el cambio de grado 4 a contener la mezcla de miedo e ilusión que invariablemente se despierta en un colectivo al acercarse juntos al “punto de no retorno”, es decir al punto en el que individual y autónomamente, cada miembro del colectivo ha de tomar la decisión consciente de comprometerse a dar el paso definitivo a partir del cual no es posible la vuelta atrás. No se trata de un “quemar las naves” suicida.

Esa estructura la proporciona únicamente el estar sentados juntos, en círculo, en tiempo y espacio real. Así, sosteniendo cada uno su miedo y su ilusión y viéndo en los ojos de los demás cómo cada uno sostienen el suyo, la figura de un cambio de grado cuatro emerge y al mismo tiempo el entusiasmo inicial se va convirtiendo en motivación sostenida.

Y el cambio de grado cuatro se dará si una masa crítica de los presentes autónomamente deciden que lo quieren. Pueden decidir que sí. También pueden decidir que no.

Del silencio fértil

Hace unos días que @Odilas, consultora artesana en red #redca, me hizo recordar con alguno de sus Twits lo que me ha pasado las tres veces en las que un proyecto ha dejado de tener interés para mí y todavía no ha empezado a emerger el siguiente.

Las tres ocasiones en la que me ha pasado esto, he seguido el mismo proceso. He pasado por una fase en la que llenaba mi tiempo con actividades: comidas con colegas para mantener la red profesional, reuniones con posibles clientes como acción comercial, lecturas de libros y blogs para inspirarme, atender a seminarios y cursos para aprender, ofrecer seminarios y cursos para mantenerme en el mercado, etc.

Todas estas actividades estaban justificadas desde el estricto punto de vista del negocio, pero al fin y al cabo no eran más que pseudoactividades ya que la motivación central era evitar el vacío. Al final me he dado cuenta que que la huída hacia la actividad no daba resultado y me he ido al polo contrario: parar, dejar de hacer y entrar en el silencio.

Para poder hacer silencio  tomado la decisión drástica de decir que no a los encargos que mantuviesen con vida el proyecto que había dejado de ilusionarme, por muy rentable que fuese. Y ahí, dejándome a mí mismo en paz,  escuchándo e silencio, he podido oír los susurros de mi vocación que proponían un nuevo proyecto.

Las tres veces me ha salido bien la jugada aunque puedo garantizaros que el miedo era atroz.

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