Etiqueta: Momento personal

La fractalidad de la maestría

Este mapa fractal es una variante del que he utilizado a lo largo de los años para orientarme y darme cuenta de cuál era el siguiente paso a dar en mi desarrollo profesional. Los nombres de los círculos han ido cambiando. También, en los períodos de megalomanía por los que he pasado, he pretendido formular una GUT (Gran Teoría Unificada) que abarcase y explicase todo, con lo que el modelo creció en complejidad, con niveles múltiples y loops de feedback iterativos entre los niveles. Se convirtió en un monstruo.

Pinchada irremediablemente mi arrogancia, me quedé con este modelo, que es el que me sirve ahora. Nada me indica que no lo vaya a cambiar en cualquier momento.

Yo lo uso rellenado los circulitos con el estado actual de las cosas. Así  me doy cuenta de las áreas que tengo que atender prioritariamente ante cada paso a dar. Te invito a experimentar con este modelo fractal y siéntete libre de cambiar los nombres de los círculos hasta que el modelo tenga sentido para tí.

Me caso y retomaré el ritmo de entradas el 25/10

Como habréis visto, he disminuido el ritmo al que produzco entradas. Como nos casamos el 17, quiero dejar un tiempo-espacio de conexión conmigo mismo y con Sílvia tras haber vivido los últimos meses en el mundo de la acción.

Probablemente bajaré  aún más el ritmo hasta el 25/10 en el que volveré con muchas ganas de seguir compartiendo mis experiencias y reflexiones.

Me encantará que os acordéis de mí el 17  a las 13:00

Kairos, Aión y Cronos: dioses de la gestión y el liderazgo

Los antiguos griegos tenían tres dioses del tiempo: Cronos, Aión y Kairos.

Cronos es el dios, representado como un hombre maduro, que devora todo y todos, incluidos sus hijos, para mantener su poder. Es el dios del tiempo secuencial, cronológico que pasa inevitablemente. Es el tiempo ”tic-tac” que irreversible y linearmente nos lleva hacia nuestro futuro. Es el dios al que recurrimos cuando ponemos objetivos, hacemos planes de acción y los implementamos. Cuando actuamos bajo los auspicios de Cronos, las acciones psadas se vuelven obsoletas al alcanzar el objetivo. Entonces Cronos nos exige que pongamos nuevos objetivos, indiferente a si estamos satisfechos con lo alcanzado o no. Mientras tanto, él  ”tic, tac, tic, tac, tic, tac, tic”, mide cómo los mortales nos acercamos a la muerte, afanándanos para tener éxito y para controlar los acontecimientos, nuestra vida y las de los demás.

Aión es dios de la eternidad al que no le hace falta devorar nada para ser eterno. Es a la vez niño y anciano. Es el dios generoso y satisfecho que tiene sentido en sí mismo. Es el dios que no contempla los objetivos ni los planes sino que nos invita a la acción que tenga sentido en sí misma. Es el dios que invocaba Machado al escribir “caminante no hay camino, se hace camino al andar” y también Ghandi al decirnos “sé el cambio que quieres para el mundo”. Cuando actuamos bajo los auspicios de Aión, estamos satisfechos con el camino que recorremos porque  el objetivo es recorrerlo y cada paso tiene sentido. Es el dios que nos habla a través de nuestra vocación, de la voz interior que nos dice lo que tiene sentido y lo que no.

Kairos es un joven con un mechón de cabello muy largo en la frente pero completamente calvo por detrás. Es el dios caprichoso de la oportunidad que pasa rápidamente, al que sólo se le puede coger por el mechón según viene. Cuando acaba de pasar no se le puede agarrar porque está calvo. Es momento adecuado que, si pillamos, puede cambiar nuestro destino. Es el momento imprevisto “aquí y ahora” en el que la acción adecuada nos llevará en un satiamén a aquel futuro que deseamos.

Kairos ni exige nada ni espera nada de nosotros. Kairos simplemente pasa por nuestro lado y se va. Engañados por Cronos, perseguimos a Kairos intentando atraparle. Y así no le pillamos nunca. Cronos se encarga muy bien de que no nos demos cuenta de que la única forma de atrapar a Kairos es la observación silenciosa y desapasionada de nuestro entorno. Sólo así veremos a Kairos aparecer y podremos atraparle.

Cronos también nos engaña para que no oigamos a voz de Aión. Cronos nos exige continuamente nuevos objetivos, impulsándonos a la acción. En el torbellino de la acción es  imposible crear el espacio de silencio y quietud necesario para oir a Aión hablándonos insistentemente con la voz interior de nuestra vocación.

Invocando a Aión podremos encontrar el silencio necesario para escuchar nuestra vocación y darle así sentido a nuestras acciones en sí mismas y en el momento presente, no sólo en base a los objetivos futuros. Invocando a Kairos podremos vaciarnos de nuestras ideas preconcebidas sobre lo que los acontecimientos significan, y podremos abrirnos a momento fugaz en el que la oportunidad inesperada se abre.

 Aunque en esta descripción que he hecho arriba parece que Cronos es el malo de la película, no es así. Cronos es un dios peligroso si se le deja sólo ya que nos impulsa a actuar libres de todo miramiento con tal de alcanzar los objetivos marcados. Si invocamos a los otros dos, Cronos se convierte e un dios productivo y benigno.

Felicidad: una tarea con sentido y el amor hacia Sílvia

Esta semana estoy interesantemente atareado con proyectos que me hacen mucha ilusión. La mayoría son de cara a clientes, pero algunos son propios.

  • Remedios Torrijos del Instituto de Empresa y yo preparamos un curso sobre resolución de conflictos que se impartirá en enero 2010 a través del Instituto de Empresa.
  • Claudio Drapkin de SOLO-Com ofrece por tercer año consecutivo el programa Abriendo Espacios y quiere mi colaboración para el 2010, lo que requiere preparación.
  • Con Sílvia Esteva y Teresa Barbena trabajaremos adaptando los contenidos del segundo módulo de la formación Gestalt- DOS (Desarrollo de Organizaciones y Sistemas) al nuevo formato (seis sesiones de 2,5 a 3 días cada una) ya que lo tengo diseñado para el antiguo formato (tres sesiones de seis días cada una).
  • También nosotros tres nos ponemos enmarcha con el trabajo de renovar las webs de Atractor y de Gestat-DOS.
  • Teresa Barbena y yo vamos a dar los primeros pasos en un proyecto con el Techno-Campus de Mataró
  • Teresa Barbena y yo facilitaremos la primera reunión participativa con el Consell Assessor del Museu del Suro en Palafrugell. Los preparativos están ya hechos, las Condiciones de Contorno definidas y se  trata simplemente de abrir el espacio participativo y esperar que los asistentes consideren que el proyecto y el espacio es lo bastante interesante como para comprometerse y contribuir. Si no, nos daremos cuenta inmediatamente y habrá que preguntarles lo falta en el proyecto y si hay esperanza de corregirlo.

También estoy atareado con todas las pequeñas tareas que, si no las hago, serán un ruido de fondo molesto durante la semana que viene e interferirá con mi concentración en la boda. Si me las quito de enmedio, me será más fácil estar en contacto con mi amor hacia Sílvia y abrirme a recibir el suyo.

Vender con humildad y compasión

Hablando con Aingeru Berguices, una persona multicompetente como pocas (músico, doctor en musicología, constructor de órganos, carpintero, renovador de caseríos en Euzkadi, comprometido en varias ONGs, Terapeuta Gestalt, capacitado Agente de Transformación Social, colaborador de Atractor y otras cosas que no recuerdo) me he acordado de un trabajo que llevo varios años haciendo conmigo mismo y al que últimamente no he prestado atención.

La conversación era sobre los intríngulis de vender nuestros servicios con una actitud acorde con los valores que impregnan nuestro trabajo.

Los que no nos gusta vender nuestros servicios, si en alguna ocasión tenemos que vender, caemos “por defecto” en una posición poco conducente a la venta, adoptando una de dos actitudes:

  • arrogancia: no saben lo que se pierden si no me contratan …
  • servilismo: pobre de mí si no consigo este contrato …

Unos días intentamos vender desde la arrogancia y otros desde el servilismo. A veces oscilamos entre las dos actitudes durante la misma entrevista. Y si vendemos algo es un milagro. Poco a poco nos damos cuenta de esta posición estereotipada y, si queremos seguir viviendo de nuestro trabajo como profesionales libres, nos ponemos en marcha para salir del atolladero. Poniendo atención antes, durante y después de cada situación de venta, podemos darnos cuenta de lo que nos hace adoptar la posición “por defecto”: nuestro carácter, nuestras ideas preconcebidas sobre ventas, sobre vendedores,  sobre el dinero, sobre el precio, interpretaciones erróneas de las señales que recibimos del mercado y del cliente potencial, etc.

El camino que yo he seguido en mi trabajo conmigo mismo en torno a este tema ha sido el de transformar la arrogancia y el servilismo en compasión y humildad. En ello estoy todavía, aunque no lo haya trabajado activamente durante este último año. Hay muchas formas de definir los dos conceptos. Las que más me gustan por el momento son:

  • Compasión: la capacidad de estar en contacto con nuestra común humanidad
  • Humildad: la capacidad de renunciar al uso del poder que uno tiene

Aplicado al campo de las ventas podrían sonar como sigue:

  • Compasión: tanto el cliente como yo buscamos la felicidad, busquémosla  juntos resolviendo alguno de los problemas de su organización.
  • Humildad: el cliente paga por mis conocimientos y experiencia, pero al fin y al cabo sólo él sabe lo que es mejor para su organización.

Como he escrito antes, en ello estoy.

Se va acercando mi boda … y yo a ella

Esperando en el aeropuerto de Estocolmo – Arlanda a que salga mi vuelo para Barcelona me doy cuenta de que me quedan 10 días de trabajo intensivo hasta el 10, que cerraré el chiringuito hasta el 25. Me caso el 17 y quiero dejar espacio durante la semana anterior para entrar en contacto conmigo mismo, con Sílvia y con mi capacidad de amar y de dejarme amar.

Poner la otra mejilla

Ayer, se estableció una conversación intresante entre los participantes musulmanes y los cristianos sobre el significado de la humildad en las dos culturas / religiones, con los budistas y hindúes como testigos asombrados de los razonamientos que se seguían. La conversación salió a propósito de un ejercicio sobre poder y creación de confianza que instruí.

Durante la conversación, uno de los cristianos de oriente medio (maronita creo) , contó algo que me puso sobre la pista de una interpretación, para mí nueva, del siguiente párrafo del Sermón de la Montaña:  

al que te abofetee en la mejilla derecha, preséntale también la otra; al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica, déjale también el manto; y al que te obligue a andar una milla, vete con él dos.

Al volver a casa de Marco Helles (director de formación de la Cruz Roja Sueca) en donde suelo alojarme cuando vengo a Estocolmo, se lo cuento y me confirma lo que el maronita había dicho. Si alguien quiere leer algunos de los artículos que Marco ha escrito, sigue el enlace anterior y cliquea en la banderita española que hay al lado de cada artículo para que te salga en castellano.

La historia es que en el Imperio Romano, como en la India y muchos otros sitios hoy en día, la mano izquierda se usaba sólamente para limpiarse el trasero. Cualquier otro uso que se hiciera con ella era una transgresión e implicaba un deshonor para el que lo hiciera. Otro código era que si se quería humillar a alguien, se le daba una bofetada con el dorso de la mano derecha, ya que hacerlo con la izquierda suponía deshonor para el daba la bofetada. Dar una bofetada con la palma de la mano no era una humillación para el que la recibía sino un desafío a pelea entre iguales. La única forma de dar una bofetada en la mejilla derecha con la mano derecha es con el dorso de la mano. Si vuelves la otra mejilla, obligas al agresor a tratarte como a un igual dándote una bofetada con la palma de la mano derecha en la mejilla izquierda.

Lo de la túnica y la milla la explica Marco (que también es pastor protestante en una de las iglesias libres que hay aquí en Suecia) de la siguiente forma. Los soldados romanos tenían el derecho a requisar una prenda de las personas que se encontraban, siempre que no dejasen desnudos. Por aquel entonces, los judíos no llevaban más que túnica y manto. Los soldados romanos tenían también el derecho a obligarle a cualquiera a llevarle el equipo una milla del camino, no más.

A mí me suena a que ésta parte del Sermón de la Montaña no es un lamamiento a la sumisión sino a la desobediencia civil  no-violenta, utilizando las leyes del opresor contra el mismo.

We were there

En la entrada de ayer escribí que sentía la necesidad de reconectar con el sentido de mi trabajo, mi vocación. Mahesh Upadhyaya (le puedes encontrar también aquí) aparece en mi vida cada vez que tengo necesidad de recordar lo que es importante en mi trabajo. Esta vez me ha mandado este enlace http://www.youtube.com/watch?v=Cjnyk06MZRY  Escuchar y ver este video es exactamente lo que necesitaba para reconectar.

Mahesh fué compañero mío de formación 1996  - 1997 en el programa IOSD. Vive en Ahmedabad, India y trabaja sobre todo con ONGs y Sindicatos. Una de las cuestiones en las que más trabaja es por la desaperición de la esclavitud encubierta y el trabajo de niños.

 La última vez que tuvimos contacto hasta esta mañana fué hace un par de años, cuando yo estaba dándole vueltas a la decisión de si atreverme a volver a España, con todo lo que implicaba de soltar mi actividad profesional en Suecia, en donde tenía (por suerte aún lo tengo) un prestigio reconocido, una cartera de clientes importante (que está disminuyendo a medida que pasa el tiempo desde que me fuí), trabajo en tres continentes (esos contactos no he podido/sabido mantenerlos activos desde España) y unos ingresos más que respetables (todo se andará). 

Estando yo en esa situación, Mahesh me encontró por Skype y me llamó. Compartiendo lo que habíamos vivido en los tres o cuantro años que habíamos pasado sin hablar, me contó que hacía seis meses se había encontrado en una crisis total personal, relacional y laboral. En su desesperación decidió seguir el camino del desapego, soltándolo todo y aceptando su su Karma. (Mahesh es un hindú secularizado que advierte a menudo sobre los peligros de lo que el llama el Hindufascismo)  El caso es que su Karma le llevó a pasar varias semanas viviendo en las aceras, sin un duro y sin nada que llevarse a la boca. Cuenta que tras varias semanas así tocó fondo y un día de frío y lluvia llegó a una profunda aceptaciäon y paz. Al día siguiente empezarona a cambiar las cosas a partir de un encuentro fortuito con un antiguo cliente. Desde entonces es más feliz que nunca, se han resuelto sus problemas familiares y profesionamente le va mejor que nunca.

Oírle contar su historia con la humildad con la que la contaba influyó mucho en que me atreviese a soltar Suecia y lanzarme a la aventura en las que estoy metido ahora. Y no puedo quejarme ya que todo va saliendo muy bien. 

Por cierto que las conversaciones más interesantes con Mahesh siempre han tenido que ver con la diferente perspectiva sobre la vida que supone el Karma hindú y el concepto cristiano de Culpa, y otros conceptos/emociones/fenómenos occidentales como la Vergüenza, la Responsabilidad, … y las consecuencias que éstas diferencias tienen para el trabajo de Consultor DOS.

Pues sí Mahesh, allí estábamos y en ello estamos. Aunque el paso siguiente, del que tanto hemos hablado, de trabajar desde la compasión, aún no lo vislumbro más que de vez en cuando.

Queda un mes para mi boda!

Queda un mes hasta mi boda y oscilo entre pensar que hay tanto trabajo que no tengo tiempo para casarme y que no tengo tiempo de trabajar porque me voy a casar. Y así estoy, entre los dos polos de mi existencia a través de los que busco la felicidad: la entrega al amor a Sílvia y la entrega a una tarea con un sentido más grande que yo mismo, que es mi trabajo. 

Darle al trabajo lo que es del trabajo al amor lo que es del amor.

Las dos próximas semanas me dedico de lleno al trabajo: Palma del 18 al 21, Estocolmo del 22 al 30 y algunas cosillas pequeñas desde el estudio en Brunyola hasta el 8/10

Después me abro al amor dedicándome íntegramente a la boda y todo lo que esto implica hasta el 25/10. Si en este período baja la fecuencia con la que escribo en este blog, ya sabéis la razón.

Posicionamiento estratégico en el mercado

Estoy en Palma de Mallorca, a donde he venido a pasar unos días y para dar los primeros pasos en la escritura de un libro. Para ayudame a organizar mis ideas y el ingente material que tengo, Mary Paz Malbrán y Sílvia Esteva me están entrevistando. Estos días son como una “retirada a la acción”

Casi al principio del trabajo nos hemos topado con la cuestión del proceso que he seguido para llegar a mi posicionamiento actual con respecto al mercado de la consultoría de desarrollo de organizaciones, equipos, líderes etc.. 

Todo este proceso de posicionamiento ha consistido en la búsqueda de mi forma de manejar dos polo potentes. Uno de los polos es la necesidad de hacer negocio. El otro polo de atracción es mi misión. He encontrado útil concéptualizar que he tomado tres posiciones distintas con respecto a estos dos polos a largo de mi carrera .

1)    En esta posición estaba “dentro del mainstream”, es decir ofreciendo lo que la mayoría de las consultoras ofrecen. Los servicios desde esta posición suelen ser estandadizados y son repetibles para poder alcanzar volumen. El mercado en general se siente cómodo hablando contigo porque reconoce la oferta que es fácilment compable con la de otros tanto a nivel de precio como de contenidos. El aprendizaje del cliente no supone ningún cambio que le aleje de su zona de confortabilidad. El valor que estos servicios añaden está en el campo de lo instrumental: herramientas y habilidades.  La forma en la que estos servicios se suelen vender es talleres, seminarios, eventos y formación. Si quieres presentarte a concursos públicos en los que no tienes contactos personales, ésta es la posición desde la que tienes más posibilidad de ganarlos. Estos servicios tienen su valor y su razón de ser, pero son un engaño cuando se venden con el discurso del cambio o la innovación. Estos servicios instrumentales no tienen ninguna capacidad de innovar o transformar nada ya que no requieren del cliente ningún compromiso aparte del de contratar a la consultora que provea estos servicios y pagarles después. Desde esta primera posición trabajaba yo a principios de mi carrera como consultor de plantilla en una consultora de tamaño mediano. Por aquel entonces no era yo consciente de mi misión, pero ésta trabajaba desde la sombra de mi inconsciencia diciéndome que no era éso lo que quería. La insatisfacción me llevó a lanzarme a la búsqueda de otra posición. 

2)   Tras un tiempo de búsqueda acabé en el “umbral de lo mainstream”. Desde este umbral presentaba y empaquetaba mi oferta de una forma reconocible por el mercado para poder acceder a él en similares condiciones que los que se posicionan en 1). Al mismo tiempo buscaba la foma de llenar estos paquetes con unos contenidos más allá de lo instrumental, y formas de hacer que fueran más innovadoras y transformadoras. Desde esta posición he ejercido unos años. Las dificultades con las que me he encontrado son varias. Una es la dificultad de describir en lenguaje “mainstream” lo innovador, que tiene vocación de producir un cambio genuino en la forma en la que el cliente funciona.  El cuidado por que el cliente no se asustase de los conteniodos y las metodologías innovadoras entraba en contradicción con mi intención de ser transparente, de que el cliente sepa en todo momento lo que está comprando y pudiera juzgar si mi oferta le serviría. Intentando hacer las dos cosas al tiempo, las palabras perdían su valor, se quedaban cortas o desvirtuaban el contenido. La voz de mi misión, que por aquel entonces empezaba a ser inteligible, me apremiaba y pedía que diese un paso más.

3) Aunque todavía no estoy ahí del todo, la tercera posición desde la que procuro trabajar hoy en día es la de “brillar con luz propia”. Se trata de ser fiel a mi misión y de construir una marca personal y corporativa en torno a ésta.Se trata de tener una metodología totalmente congruente y de ser técnicamente brillante e innovador. Se trata de tener una mensaje tan limpio y nítido que brille lo suficientemente fuerte como para que los clientes potenciales lo vean y busquen nuestros servicios porque ésto es lo que quieren, ésto es lo que han buscado sin encontrarlo, ésta es la vía de transformar en la dirección que quieren la forma de hacer negocios, dirigir a su personal y alcanzar sus objetivos.

Los agoreros me dicen que desde esta posición nunca tendré un volumen de negocio importante. Yo les contesto que el tiempo dirá, pero yo creo que es una estrategia de éxito acorde totalmente con los tiempos que corren.

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