Sobre el debate y el diálogo
por Eugenio Moliní
Me encanta el diálogo en el que cada persona comparte sus experiencias. Me encanta el diálogo en el que nadie tiene que defender sus posiciones ni nadie emite opiniones sobre las de los demás. Me encanta el diálogo en el que se puede discernir la emergencia de una realidad común, si esta es posible, que incluya las experiencias y opiniones de todos los dialogantes. También me encanta el diálogo en el que, si no es posible construir una realidad común, simplemente se constata el hecho sin ningún intento de convencer a nadie de nada.
Este es uno de piedras angulares en mi trabajo y una de la bases en las que se asienta el éxito de mis intervenciones en las organizaciones de mis clientes. En un plano existencial es consecuencia de mi vocación, que en ocasiones me he atrevido a nombrar pretenciosamente “la Práctica de la Paz”. Es una forma denominar mi vocación que aún me queda grande, pero en ello estoy.
Me incomoda profundamente el debate, forma esta de conversar en el que las personas definen sus propias posiciones en contraposición a las de otros. Me incomoda el debate en el que se intenta desmontar el discurso del otro y cada uno ha de defender el suyo. Me incomoda el debate cuyas únicas salidas posibles son el desacuerdo o el consenso, la retirada dolida o la sensación de victoria.
La única forma que hasta ahora he encontrado de darme cuenta de si estoy entrando en diálogo o en debate es escuchar lo que me dicen las vísceras: ¿me preparo a la defensa o estoy abierto? Y hace tiempo que decidí que, si mis vísceras se preparan para la defensa, mejor no entrar en debate.
Este es el criterio que sigo para decidir si respondo a los comentarios que se hacen a mis entradas en este blog.
Lamento profundamente que mi elección al respecto le moleste a algunos de los que me han comentado. Me duele especialmente que @arey Amalio Rey y @odilas María Salido me critiquen por mi elección, crítica de la que han dejado constancia en sus comentarios a esta entrada y a esta otra. Son dos personas a las que tengo mucho respeto y que, cada una en su blog, comparten brillantemente sus experiencias, inquietudes y opiniones. Me deleita leerlas y seguiré haciéndolo en el futuro. Aún más me duele que @odilas le moleste tanto mi elección que llegue a recomendarme que cierre el blog ya que no quiero entrar en conversación. Reconozco su derecho, y el de cualquiera, a elegir el modo en el que entran en conversación unos con otros. A unos les va el debate y a otros el diálogo. Yo también tengo el derecho a elegir los términos en los que entablo conversación. Decir que no quiero entablar conversaciones es una descripción de mi actitud que no comparto.
Y no, no quiero entrar en un debate sobre la distinción que hago entre diálogo y debate. Es la mía y la que me sirve. Cualquier otra persona puede usar los términos como mejor le venga.
[...] habla mucho de empatizar, de ponerse en el lugar de la otra persona pero seguimos sin saber dialogar y no podremos comprender si seguimos utilizando bolas de cristal en lugar de rejillas de lectura. [...]
MMM, tu punto de vista me gusta mucho y me hace recordar a David Bohm…
Un abrazo
Sergio
Sergio: Muchas gracias por recordarme el librito de David Bohm “Sobre el diálogo”. Se me había olvidado y he de desempolvarlo. Recuerdo lo fascinante de leer a uno de los físicos más importantes del siglo pasado, sus ideas y experimentos sobre del diálogo y la múltiples realidades.
Un abrazo.
Cuanto te agradezco que escribas y compartas esto de debate y diálogo, has puesto palabras a algo que me rondaba en el cuerpo y no sabía bien como enunciarlo.
He aprendido en estos años lo mal que me sienta tener que ¡¡¡defenderme atacando!!! usando el debate, la mayoría de las ocasiones no he aprendido nada del otro ya que en el intento de ponerme por encima he perdido la perspectiva y el aprendizaje, y lo bonito de compartir, sin más intención que compartir.
Desde el diálogo fluyo, aprendo, comparto y cada uno… nos vamos a casa con las ganas de volvernos a ver… para volver a repensar juntos y disfrutar.
Gracias Eugenio
Anacristina: es todo un viaje … encantado de acompañarte un trecho.
Eugenio, con esta distinción entre el debate y el diálogo has resuelto de manera rápida y clara una sensación que tenía desde hace tiempo. Gracias
Manel, a tu servicio.
Lo mejor siempre es no entrar en el debate que no aporta nada, y me aprece muy interesante la metáfora de “las visceras se preparan para la defensa”. En mi caso personal, gracias al Team Academy Euskadi aprendi muchisimo sobre el diálogo del que hablas, el debate, la defensa, etc… la verdad cuando se consigue un buen diálogo y se fusionan se suele decir que es cómo el Jazz, verdad?
Ánimo, aqui un emprendedor lector tuyo que le aporta mucho todas estas experiencias que trasmites.
Yo animo a todos a participar, bajo el respeto por supuesto y sobre todo espero que todos en este planeta puedan participar en una auténtico diálogo. Es algo fantástico, más en esta época donde parece que todos nos tenemos que imponer, y acabar con la sensación de he ganado. Pero si sólo estamos dialongando?
Sin más un saludo
Lander: sorpresa me llevo al ver que me lees. Gracias por tus palabras y por la info sobre la team Akademi Euskadi. Tal y como se presentan en su web me inspiran mucha mas confianza que otras escuelas de liderazgo …
¿Como esté el tema del Congreso de Bioarquitectura? Me encantará diseñarlo y facilitarlo cuando llegue el momento. Cordialmente.
No se nada del congreso de Bioarquitectura, tienes algún proyecto con el TAE o por Bizkaia?
Sería una grata sorpresa, y una excusa para asistir, además tengo una empresa de Realidad Virtual aplicada para la construcción y participamos con un proyecto de arquitectura ecosbiotecnológica. Así que seguro que puedo aprender algo.
Ya me contarás, y a ver de que me puedo enterar por aquí para ver que me dicen
un saludo
Lander: ofrezco un curso en Bilbao este otoño. te mando la info por correo.
Internet no es la realidad, digo esto y nadie lo entiende, cuando se lo contaba a una de mis amigas me dijo “ya se, lo que quieres decir es que, el estado emocional del que escribe, es distinto al estado emocional del que lo lee” …. no es lo mismo cuerpo a cuerpo, nunca es lo mismo.
Reconozco que en esto de Internet, prefiero el diálogo suave, tengo ya mucha experiencia en este mundo 2.0 como para hacer otra cosa ….
Recomiendo leer esto:
http://masconciencia.blogspot.com/2009/10/internet-no-es-la-realidad.html
Es del blog de mi marido, por si a alguien le sirve de reflexión.
Juana: cuanta razón tienes. Hasta ahora lo he conceptualizado como que el ancho de banda de internet no da para mucho comparado con lo presencial. Me gusta también la denominación de diálogo suave. Si no te importa te la robaré. La entrada de tu marido también me gusta. A veces pienso que lo virtual no es real. Otras veces pienso que es una realidad paralela en la que rigen otras reglas.